Las lesiones MIH (Hipomineralización Incisivo-Molar) se han convertido en uno de los grandes retos actuales en odontopediatría. Cada vez son más frecuentes en consulta, hasta el punto de que afectan ya a uno de cada siete niños, según las últimas investigaciones.
En CREA Odontología, vemos de forma habitual cómo esta condición puede llegar a afectar tanto a nivel funcional como emocional la vida de muchos pequeños pacientes.
¿Qué son las lesiones MIH?
Se trata de alteraciones en la formación del esmalte dental. A diferencia de una caries, que se desarrolla por factores externos como una higiene deficiente, las lesiones MIH se originan durante la formación del diente, por causas aún no del todo definidas (aunque se relacionan con factores sistémicos, fiebre, infecciones o uso prolongado de antibióticos durante la infancia temprana).
El esmalte afectado se presenta con un color opaco, blanquecino o marrón, que puede ir desde un “café con leche” claro hasta tonos marrón oscuro. Esta condición suele aparecer en los incisivos y molares permanentes, pero también debemos estar atentos a los segundos molares temporales en niños de 3 y 4 años, ya que pueden mostrar señales tempranas de hipomineralización.
¿Por qué es importante detectarlas a tiempo?
Porque estas lesiones debilitan la estructura del esmalte, lo hacen más poroso, rugoso y frágil, lo que provoca con frecuencia:
- Microfracturas o pequeñas roturas dentales
- Acumulación de restos de comida
- Aparición temprana de caries grandes
- Sensibilidad dental intensa al frío, calor o incluso al cepillado
Además, en muchos casos los niños modifican la forma de masticar, tragar e incluso la posición de la lengua en reposo para evitar el contacto con las zonas sensibles. Este cambio compensatorio puede derivar en problemas mayores como:
- Mordida abierta
- Lengua interpuesta entre los dientes
- Problemas funcionales que terminan en tratamientos de ortodoncia complejos y costosos
¿Cómo identificarlas?
Los signos visibles más comunes son:
- Manchas blanquecinas u oscuras en incisivos o molares
- Dientes que parecen erosionados o “con huequitos”
- Niños que se quejan de dolor o sensibilidad sin causa aparente
- Dificultad para cepillarse por molestias
Si observas alguna de estas señales en tu hijo, es importante acudir a un odontopediatra lo antes posible para una valoración.
¿Cómo tratamos las lesiones MIH?
Nuestro enfoque está centrado en la prevención y el cuidado conservador, ya que sabemos que estos dientes son muy delicados y sensibles.
- No utilizamos turbina ni micromotor tradicional, ya que son lesiones difíciles de anestesiar y el uso de estos instrumentos puede generar malestar incluso bajo anestesia.
- La limpieza de la lesión se hace con productos específicos, suaves y poco invasivos: algodón, geles desinfectantes y técnicas manuales.
- No usamos composites tradicionales, sino cementos de ionómero de vidrio, un material inteligente que libera flúor de forma continua, tiene una alta adhesión incluso en esmalte dañado y puede ser modificado o actualizado en el futuro si es necesario
Todo nuestro tratamiento está dirigido a evitar la fractura del molar, controlar la sensibilidad y prevenir la aparición de caries.

Más que estética, es salud y bienestar
Las lesiones MIH no son solo un problema estético: afectan a la calidad de vida de los niños, interfieren en su alimentación, su desarrollo bucodental y pueden tener consecuencias funcionales a largo plazo si no se tratan a tiempo.
En CREA Odontología abordamos cada caso con cuidado, paciencia y con los tratamientos más respetuosos para los más pequeños.
Si sospechas que tu hijo puede tener estas manchas o presenta sensibilidad sin causa aparente, no dudes en consultarnos.
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